lunes, 20 de febrero de 2017

Art Noveau.

El industrialismo afecto todos los procesos de la vida del ser humano, desde las movilizaciones de campesinos a las ciudades hasta las maneras de comprender la vida y la función de uno en ella. Pensemos en una sociedad pre-industrial donde tu razón para vivir se encontraba premeditada mucho antes de tu nacimiento y nunca se dudaba sobre el lugar de uno en la tierra. Esto aunque tenga sus precedentes alrededor de la historia humana rastreables inclusive antes de la ilustración tuvo implicaciones especialmente graves con respecto al industrialismo, el ser humano se vio forzado a construir nuevos lenguajes para comprender su existencia, en este terreno esperanzado (por lo menos para los burgueses) fue donde nació el Art Noveau.

Esto sucedió en Francia a finales del siglo XIX, un mundo que pronto se encontraría con lo peor de su especie, eran momentos de potencias globales en nacimiento y el sentido de nacionalismo instaurándose cada vez de una manera más imponente, los artistas se encontraban frente a la posibilidad de cazarse con esta lógico de producción masiva de arte, esto poniéndoles en la posibilidad de perder el estatus de arte, puesto, pareciera lógico suponer que si la intención del artista solo fue la masificación de un producto estético, no se encontraría ninguna diferencia con el artesano que construye un hermoso buro. Aparte de la lógica de producción se encontraba también y esto debido a la migración en masa a las ciudades una necesidad de recuperar la naturaleza, no perder lo que nos forma como humanos.

Este movimiento se concentró principalmente en producir piezas que armonizaran con la naturaleza, desde formas biológicas, el caso de Alfons Mucha es un ejemplo grafico de esta necesidad de formar trazos que evocaran un sentido de vida a la pieza, ya no era simplemente una obra sin vida. Este mismo movimiento aprovechando las nuevas técnicas de la época industrial se afianzo bajo la suposición que el arte tenía que ser hermoso y útil para la sociedad, no como un agente de cambio sino como una pieza ornamental reproducible, en este terreno podemos encontrar desde tapices hasta lámparas, inclusive toda la universidad de Glassgow se presentaba como una pieza perteneciente a este movimiento por su naturaleza, aunque se le podría considerar como parte del Arts and crafts por afiliación, movimiento que se gestaba en el mismo periodo histórico.
Ahora pensemos más a fondo lo que este movimiento nos presenta, primero se encuentra la reproductividad de la pieza, ¿Tiene el mismo valor la pieza si todos la pueden poseer? Y ¿esta reproductividad no resta valor artístico? Igualmente tomando en cuenta la pregunta de la entrada pasada, ¿El arte es formado por el deseo que llevo al artista a crearlo? Y si en este caso el fin es meramente ornamental ¿Carecería de esa aura que normalmente le imponemos a las piezas de arte? Y por último me parece pertinente pensar que el ser humano acostumbra su ser a los insumos de la vida, de esta manera puede sobrevivir, con esto quiero decir que conforme más veces recibimos un impulso el cerebro tiende a transformarlo en un proceso subconsciente, y aquí es donde uno se puede preguntar ¿Si todo a mi alrededor es arte carezco de la sensibilidad para apreciarlo realmente?

Artistas de Referencia:
Alfonse Mucha (Abiertamente negó pertenecer a esta corriente)
The Glasgow Four (Charles Rennie Mackitosh, Margaret y Frances MacDonald y Herbert MacNair)
John Ruskin.

Para este movimiento me propuse crear una pieza inspirada en el trabajo de Alfonse Mucha, el resultado fue un dibujo en papel, con tinta china y plumones  16.5 cm x 20 cm:

Fotografia temporal.

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