El
industrialismo afecto todos los procesos de la vida del ser humano, desde las
movilizaciones de campesinos a las ciudades hasta las maneras de comprender la
vida y la función de uno en ella. Pensemos en una sociedad pre-industrial donde
tu razón para vivir se encontraba premeditada mucho antes de tu nacimiento y
nunca se dudaba sobre el lugar de uno en la tierra. Esto aunque tenga sus
precedentes alrededor de la historia humana rastreables inclusive antes de la ilustración
tuvo implicaciones especialmente graves con respecto al industrialismo, el ser
humano se vio forzado a construir nuevos lenguajes para comprender su existencia,
en este terreno esperanzado (por lo menos para los burgueses) fue donde nació
el Art Noveau.
Esto sucedió
en Francia a finales del siglo XIX, un mundo que pronto se encontraría con lo
peor de su especie, eran momentos de potencias globales en nacimiento y el
sentido de nacionalismo instaurándose cada vez de una manera más imponente, los
artistas se encontraban frente a la posibilidad de cazarse con esta lógico de producción
masiva de arte, esto poniéndoles en la posibilidad de perder el estatus de
arte, puesto, pareciera lógico suponer que si la intención del artista solo fue
la masificación de un producto estético, no se encontraría ninguna diferencia
con el artesano que construye un hermoso buro. Aparte de la lógica de producción
se encontraba también y esto debido a la migración en masa a las ciudades una
necesidad de recuperar la naturaleza, no perder lo que nos forma como humanos.
Este
movimiento se concentró principalmente en producir piezas que armonizaran con
la naturaleza, desde formas biológicas, el caso de Alfons Mucha es un ejemplo
grafico de esta necesidad de formar trazos que evocaran un sentido de vida a la
pieza, ya no era simplemente una obra sin vida. Este mismo movimiento
aprovechando las nuevas técnicas de la época industrial se afianzo bajo la suposición
que el arte tenía que ser hermoso y útil para la sociedad, no como un agente de
cambio sino como una pieza ornamental reproducible, en este terreno podemos
encontrar desde tapices hasta lámparas, inclusive toda la universidad de Glassgow
se presentaba como una pieza perteneciente a este movimiento por su naturaleza,
aunque se le podría considerar como parte del Arts and crafts por afiliación,
movimiento que se gestaba en el mismo periodo histórico.
Ahora pensemos más a
fondo lo que este movimiento nos presenta, primero se encuentra la reproductividad
de la pieza, ¿Tiene el mismo valor la pieza si todos la pueden poseer? Y ¿esta reproductividad
no resta valor artístico? Igualmente tomando en cuenta la pregunta de la
entrada pasada, ¿El arte es formado por el deseo que llevo al artista a crearlo?
Y si en este caso el fin es meramente ornamental ¿Carecería de esa aura que
normalmente le imponemos a las piezas de arte? Y por último me parece
pertinente pensar que el ser humano acostumbra su ser a los insumos de la vida,
de esta manera puede sobrevivir, con esto quiero decir que conforme más veces recibimos
un impulso el cerebro tiende a transformarlo en un proceso subconsciente, y aquí
es donde uno se puede preguntar ¿Si todo a mi alrededor es arte carezco de la sensibilidad
para apreciarlo realmente?
Artistas de Referencia:
Alfonse Mucha
(Abiertamente negó pertenecer a esta corriente)
The Glasgow Four (Charles Rennie Mackitosh, Margaret y
Frances MacDonald y Herbert MacNair)
John Ruskin.
Para este movimiento
me propuse crear una pieza inspirada en el trabajo de Alfonse Mucha, el
resultado fue un dibujo en papel, con tinta china y plumones 16.5 cm x 20 cm:
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