Al hablar
de impresionismo necesitamos pensar en una sociedad que se veía dolida por una
revolución fallida todas las consecuencias que esto puede conllevar, primero
nos encontramos con el miedo que se sentía implantado en la sociedad por la Guerra
de la Vendée, el genocidio a franceses y todas las implicaciones
socioeconómicas que surgieron después de este periodo se mantuvieron en la
conciencia y vida de los franceses. La capital Francesa transformada en un prostíbulo
y la hambruna en vísperas de tomar vidas eran la realidad que los aristócratas ignoraban
ya sea consiente o inconscientemente y en este momento es donde los
impresionistas vienen a dar un golpe de realidad. A continuación se toma un
breve repaso histórico de este movimiento, buscando comprender a mayores
instancias las implicaciones sociales del mismo.
Napoleón III
animo a los jóvenes artistas que se encontraban interesados en los problemas
del arte a unirse en un solo grupo. Entre estos se encontraban Monet, Sisley,
Renoir, Bazille, y otros como Pissarro, Guillaumin y Cézane, estos anteriores
trabaron amistado con Manet, Degasy Bertha Morisot. Todos estos artistas se unían
por el deseo de escapar de la tradición y la búsqueda de una expresión libre, tuvieron
bruscas dificultades primero siendo rechazados por los salones oficiales, a lo
que Napoleón ayudo dándoles un espacio que sería conocido como “el salón de los
rechazados” luego recibiendo mordaces críticas, de una de las mismas proviene
el termino por el que los conocemos. En 1874 el periodista Leroy, los califico
de “impresionistas” en tono de burla debido a un lienzo de Monet llamado “impression, Soleil Levant” (Impresión del
Sol naciente). En 1876 otro crítico, Albert Wolff, Informo a sus lectores de El
Fígaro lo siguiente: “Se ha abierto una exhibición de lo que dicen son
pinturas. Los crédulos transeúntes, atraídos por las banderolas que adornan la
fachada, entran y se encuentran con algo tan sombrío que salen aterrorizados;
cuatro o cinto lunáticos, entre ellos una mujer, forman un grupo de gente
infortunada que cegada por la ambición se ha unido para exhibir sus trabajos. Algunas
personas se ríen francamente mirando estas cosas, pero yo siento una gran
tristeza al contemplar este espectáculo francamente deprimente de la vanidad
humana rayana en la locura. Pero trate de hacer entender a M . Pissarro que los
arboles no son de color violeta, que el cielo no es como mantequilla batida,
que en ningún país se ven las cosas que el pinta y que nadie con algo de
inteligencia puede aceptar semejante idiotez. Sería tanto como perder el tiempo
tratando de convencer a los discípulos del Dr. Balanche de que el Papa viven en
Batignolles y no en el Vaticano. Trate de que M. Degas entre en razón, dígale que
hay algunas reglas en el arte, tales como diseño, color, ejecución, determinación;
se reía en su cara y lo tildara de reaccionario. Trate también de explicar a M.
Renoir que l torso de una mujer no es una masa de carne en descomposición con
manchas verdes y purpura que denotan un estado de cadáver en completa putrefacción.
Hay también una mujer en el grupo, como sucede siempre en estas estúpidas pandillas,
su nombre es Bertha Morisot y tiene una apariencia extraña”…
La última de las exposiciones en el salón tuvo lugar en 1886, Habiendo logrado disminuir un poco el prestigio del salón de parís, estos artistas siguieron la línea de trabajo, durante varios años, y se les merece en alguna medida la posibilidad que tiene el arte actual de representar la “realidad subyacente a la mirada”, si no fuera por estos hombres y mujeres tal vez jamás hubiéramos visto el nacimiento del surrealismo, el arte de lo abyecto o siquiera el cubismo.
Pensando un
poco en esa “realidad subyacente a la mirada que tantos artistas y teóricos buscan
comprender traigo un ejemplo a la mesa diferente al del cuadro rojo en las
entradas anteriores, la fuente de esta pregunta no puedo recordarla en este
momento, así que parafraseando tenemos los siguiente: Imaginemos a una persona
que solamente ve la realidad en escala de grises, incapaz de observar el color,
pero esta persona estudia todo lo que se necesita saber sobre el color, en
especial el rojo. Por alguna razón mágica esta persona logra observar colores
en una manzana roja. La pregunta es sencilla ¿Aprende algo nuevo al observar el
color? Suponiendo que la respuesta fuera si, ¿Qué es lo que aprende? ¿Será que
es imposible comprender la realidad solamente por medio de los 5 sentidos? ¿Existe
una cualidad inherente a los objetos que la razón no es capaz de captar? Podríamos
pensar que los impresionistas consideraban esto cierto y su intención era el
buscar esa cosa inherente y atraparla en el lienzo.
En este caso la pieza esta inpirada en el trabajo de Bertha Morisot, es un oleo sobre tela. 35,6 cm x 47,5 cm
Fotografía Temporal.

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